Somos tierra, manos y esencia
Lo que hacemos nace de lo que sentimos
Detrás de cada seta y trufa hay una historia de trabajo consciente. Amamos lo que crece despacio, lo que exige atención. Queremos compartirte no solo un producto, sino una forma de vivir.
No intervenimos, acompañamos
Naturaleza que habla por sí sola
Respetamos los tiempos y procesos del campo. Nuestra filosofía es simple: dar sin alterar. Cada decisión se basa en el cuidado del entorno. Solo así nace un producto auténtico.
El equipo que lo hace posible
Somos personas conectadas con lo que hacemos. Compartimos saber, intuición y experiencia. Cada día se cultiva con compromiso. Ese cuidado se nota en cada entrega.
Dos tesoros, una misma esencia
Lo que cultivamos es especial
Tanto las trufas como las setas son reflejo de nuestra filosofía. Ambas requieren paciencia, conocimiento y sensibilidad. Aquí no forzamos, guiamos. Por eso el resultado habla por sí solo.
Setas
Cultivadas en condiciones óptimas y naturales, las setas crecen en espacios controlados que respetan su desarrollo. Las seleccionamos en su punto justo para conservar su textura y aroma.
Trufas
Las trufas nacen bajo tierra, en simbiosis con árboles específicos. Observamos, esperamos y recolectamos solo cuando su maduración alcanza el punto perfecto de aroma e intensidad.
Sabores que también nutren
Beneficios que se sienten
No solo es lo que comes, sino cómo te hace sentir. Las trufas y setas no solo enriquecen tus platos, también aportan bienestar. Aquí tienes algunas razones para sumarlas a tu mesa:
Ricas en nutrientes
Aportan vitaminas, minerales y compuestos naturales con propiedades beneficiosas para el cuerpo.
Aliadas del sistema inmune
Su consumo ayuda a fortalecer en todos los aspectos todas las defensas de manera natural.
Estímulo para los sentidos
Su sabor y aroma activan el disfrute, generando una experiencia sensorial completa.